Ultrasonido

La aplicación de energía externa ultrasónica la usamos para disminuir el tiempo de inflamación durante los procesos de recuperación en cirugías estéticas, lo cual significa menor dolor y una reincorporación más temprana a las labores cotidianas. También tiene aplicaciones cosméticas por su efecto de cavitación (eliminación de grasa de forma indolora y no invasiva), favoreciendo el metabolismo celular en la piel y tejido graso.

Este tratamiento produce un aumento en el flujo de sangre y mejor oxigenación en los tejidos de las áreas intervenidas, corrigiendo las alteraciones de la piel y zonas con adiposidad, y en el caso de procedimientos quirúrgicos contribuye a una buena cicatrización y evita la formación de fibrosis. Además de esta acción hiperémica, posee un efecto neural, por un bloqueo temporal de los nervios generando cierto grado de analgesia y un efecto mecánico, ya que su aplicación va asociada a un masaje terapéutico.