Mamoplastia de aumento, cada día más confiable

Mayo 13, 2016


El primer reporte de una cirugía de aumento de senos data del año 1895, en ese entonces se utilizaban acúmulos de grasa de otras partes del cuerpo del mismo paciente para ser colocadas en los senos. Los implantes de gel de silicona se empezaron a utilizar en los años sesenta y, a partir de allí, su evolución ha sido grandiosa: mejoran los diseños, materiales y la confiabilidad de estos elementos en beneficio de los pacientes.

Cerca del 80% de los implantes son colocados con propósitos cosméticos y un 20% por razones reconstructivas, como en el caso de pacientes a quienes se les devuelve la forma de su seno resecado por el tratamiento de un cáncer.

Evaluación prequirúrgica en la cirugía de aumento de senos:

Para aquellas pacientes que me consultan por una cirugía de aumento de sus senos, debo tener en consideración varios aspectos: peso, altura, forma del tórax, las relaciones de longitud entre el tórax y el cuerpo, la simetría o asimetría de los senos y el volumen de tejido mamario que posee la paciente en el momento de la consulta.

Una vez consideradas estas características, escojo el volumen del implante para cada paciente, adaptado a su cuerpo y a sus expectativas. Aunque muchos métodos se han sugerido para el cálculo exacto del tamaño de la prótesis, el más utilizado y que refleja de forma confiable el resultado que se obtendrá con la cirugía, es el uso de probadores de diversos volúmenes por debajo del brasier de la paciente, esto dará una aproximación a la talla definitiva.

Colocación del implante en la mamoplastia de aumento:

Las incisiones que se realizan para llegar al sitio donde se colocará definitivamente la prótesis son diversas, entre ellas están la incisión inframamaria, la cual se ubica en el pliegue inferior del seno; la incisión periareolar, ubicada entre el límite de la areola, de color oscuro y la piel del seno, de un tono más claro. También se dispone de abordajes a través de la axila o el ombligo. Por mi experiencia, elijo una incisión en la región de la areola, lo que me permite ubicar la cicatriz en un sitio cosmético y que, en casi todos los casos, no deja secuelas visibles.

Tipos de implantes para el aumento de senos:

Los implantes utilizados en la actualidad en la mamoplastia de aumento poseen características que los hacen seguros para su colocación en las pacientes: son químicamente inertes, no causan reacciones inflamatorias ni alergias, no originan cánceres y resisten fuerzas mecánicas. Existen diversos tipos de implantes mamarios para cirugía estética de senos, unos más seguros que otros y con características que en algunos casos permitirán un resultado más duradero. Los más utilizados son:

1. Implantes inflables con solución salina y cubierta de silicona: introducidos desde el año 1965, se utilizan como alternativa para aquellas pacientes que no desean la colocación de otro tipo de prótesis, poseen el inconveniente de perder volumen, lo cual ocurre en un rango entre el 0,5 y el 16% de los implantes utilizados de este tipo.

2. Implantes de gel de silicona: los más empleados en nuestro país. Poseen diversos volúmenes, formas y tipos de cubierta (texturizados o lisos). Su contenido es inofensivo en el organismo y nos ha demostrado a los cirujanos la confiabilidad y perdurabilidad de los resultados al emplearlo en nuestras cirugías de aumento de senos.

Ubicación del Implante en la mamoplastia de aumento:

Existen básicamente dos sitios en los que se ubica la prótesis durante la cirugía de aumento de senos: uno es en el espacio prepectoral, es decir, por encima del músculo del tórax y debajo del tejido mamario; y el otro en el espacio subpectoral, o sea, por debajo del músculo pectoral mayor.

Las principales ventajas para la colocación subpectoral de la prótesis son: menor incidencia de contractura capsular, mejor contorno del seno ya que los bordes de la prótesis se encuentran recubiertos por el músculo, menor riesgo de sangrado durante la operación y mayor preservación de la sensación del pezón.

Una gran parte de los cirujanos plásticos que realizamos cirugías de aumento de senos optamos por la colocación de implantes de gel de silicona, texturizados, redondos o anatómicos y ubicados por debajo del músculo. El volumen dependerá de las características del paciente antes anotadas y de una buena asesoría por parte del cirujano tratante. Diversos cuidados se deben tener durante el periodo de recuperación en esta cirugía, el cual dura aproximadamente cinco días, en los cuales la paciente utilizará un brasier especial que deberá llevar por cuatro semanas y que ayudará además a definir la forma definitiva del seno. Durante el proceso de cicatrización de la mamoplastia de aumento, se le indica a la paciente realizar una serie de masajes sobre la glándula mamaria para lograr el mejor resultado estético de acuerdo con sus expectativas.